Que cada ticket cuente la verdad: la ley de Transparencia Fiscal al Consumidor

En febrero de 2024 presenté en la Legislatura de Río Negro el proyecto PL115/24, inspirado en el trabajo que venía realizando la ONG Lógica para generar conciencia fiscal en la ciudadanía argentina.

La idea es simple pero poderosa: que cualquier persona que compre algo en la provincia pueda ver en su factura o ticket cuánto de ese precio corresponde a impuestos provinciales —fundamentalmente Ingresos Brutos— y a tasas municipales. En los casos en que el desglose técnico sea imposible, el comercio deberá al menos indicar el porcentaje aproximado de incidencia sobre el precio final.

El proyecto también prohíbe usar la palabra “gratuito” en la publicidad de servicios públicos: lo que el Estado ofrece sin costo directo no es gratis, lo pagamos todos con nuestros impuestos, y eso merece ser dicho claramente.

¿Por qué importa tanto? Porque Río Negro tiene una carga tributaria muy elevada. Estudios sectoriales muestran que en hotelería el 40% del precio final son impuestos de los distintos niveles del Estado; en alimentos y bebidas esa proporción ronda el 42% al 48%. Esa realidad existe, pero permanece invisible para el consumidor común. La ONG Lógica lo resume con brutalidad y precisión en el cartel que colocaron frente a un hotel de la costanera de Bariloche: “Pagás 10 noches en el hotel y el Estado te duerme 4”.

A nivel nacional, la Ley 27.743 ya incorporó este régimen de transparencia, y desde enero de 2025 los grandes comercios comenzaron a desglosar el IVA y otros impuestos nacionales en los tickets. Chubut fue la primera provincia en adherir para visibilizar también sus tributos locales. Río Negro todavía no lo hizo, y el proyecto duerme sin tratamiento en la Legislatura.
Por eso lo reingresé en 2026 (PL124/26): porque la transparencia fiscal no es una cuestión técnica sino un derecho ciudadano. Saber cuánto pagamos en impuestos y tasas es el primer paso para poder exigir que esa carga sea razonable, y para que las decisiones sobre el gasto público dejen de ser exclusivas de los funcionarios y pasen a ser una conversación de toda la sociedad.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio